- 8:33
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Hola chicas, como estais pasando el domingo? estos dias aparte de los diversos regalos y el look de fin de año, una compra típica es el décimo de loteria, lo teneis ya? comprais? la verdad es que no soy jugadora, siempre me propongo hacer la primitiva y siempre se me olvida, pero en navidad suelo comprar uno o dos décimos. Es lo tipico diria, dicen las noticias que este año nos gastaremos de media 84 euros, yo no llego a tanto.
A los afotunados se les conoce muy facilmente, son los que salen saltando poseídos descorchando cava y tirándolo encima, cada año lo veo y pienso uff no fuese lejía! jeje es broma. Feliz semana a todos y suerte!!
A los afotunados se les conoce muy facilmente, son los que salen saltando poseídos descorchando cava y tirándolo encima, cada año lo veo y pienso uff no fuese lejía! jeje es broma. Feliz semana a todos y suerte!!
- 12:47
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Feliz fin de semana a todas y si estais algo aburridas os dejo estos vinilos para decorar la casa. Besitos!
aquí la web
- 10:24
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Mi médico de la Seguridad Social me dio unos volantes para sellar. El mostrador lucía una larga y exasperante cola en la que había gente de la última edad y alguna de la mediana con gesto estresado.
Me puse la última y abrí el periódico para soportar el tiempo inútil de la espera. Una mujer elegante y anciana se colocó detrás de mí y suspiró como un huracán debilitado. De pronto, un revuelo me sacó de la página de cultura.
Voces sin piedad exclamaban: !Pongase a la cola, señora! La mujer, sin amedrentarse, se fue por un pasillo farfullando desdenes. La escena se repitió tres minutos después con un abuelo emboinado que se aferraba al mostrador mientras la serpiente legal volvía a sus implacables alaridos: !A la cola señor, todos tenemos prisa! Yo me sentía mal. Entendía los silbidos de la serpiente pero me parecía que tratar así a los viejos enfermos era desalmado. Volví a mi página negra. Al instante otro estallido, ahora con más furia, se volcaba sobre la empecinada primera dama calva que había vuelto y se apoyaba en el mostrador encapsulada.
Miré hacia una cincuentona con chándal y le pregunté: ¿Por qué tienen tanta prisa los viejos? Me contestó sin piedad: Con la edad se pierde la paciencia. Pero no hay que dejarlos, hay que pegarles un buen grito y ponerlos en su sitio.
Sentí un escalofrío y retiré la mirada. Me puse a pensar y visualicé los viejos cruzando por vías peligrosas con el semáforo en rojo, empujando en el autobús, presionando en el mercado. ¿Por qué? De pronto, lo comprendí: Los viejos no tienen tiempo.
No lo tienen. Y sólo los que se hacen sabios conocen que no llegamos a ninguna parte. La mayoría, yo también, corremos con la convicción de que el desasosiego que nos invade desaparecerá cuando cambiemos de habitación, de gente, de luz. Corremos convencidos de que el pequeño destello de felicidad que aparece de tarde en tarde no está nunca en ese lugar presente que nos agarra. Llegué a la conclusión de que con la edad nos vamos convirtiendo en niños, en niños sin gracia, a los que nadie regala un caramelo para que tengan paciencia. A partir de una edad vamos hacia una infancia dolorida y sórdida de un mundo que no respeta a los viejos. Y ellos, empecinados niños, intentan saltarse las colas para llegar al destello del café con galletas, para hacerse ver entre esos prepotentes jóvenes que los ignoran. Sólo algunos saben que esa puñetera e implacable cola es la vida misma.
La mayoría, sin un juguete que llevarse a las manos, sin caramelo en la boca, juegan a saltarse la serpiente con el semáforo en rojo.
Mientras andaba abstraída en estas cavilaciones, la elegante anciana que me pidió la vez se me puso delante. Yo hice que no me daba cuenta. Y ella suspiró huracanadamente. Satisfecha.
Me puse la última y abrí el periódico para soportar el tiempo inútil de la espera. Una mujer elegante y anciana se colocó detrás de mí y suspiró como un huracán debilitado. De pronto, un revuelo me sacó de la página de cultura.
Voces sin piedad exclamaban: !Pongase a la cola, señora! La mujer, sin amedrentarse, se fue por un pasillo farfullando desdenes. La escena se repitió tres minutos después con un abuelo emboinado que se aferraba al mostrador mientras la serpiente legal volvía a sus implacables alaridos: !A la cola señor, todos tenemos prisa! Yo me sentía mal. Entendía los silbidos de la serpiente pero me parecía que tratar así a los viejos enfermos era desalmado. Volví a mi página negra. Al instante otro estallido, ahora con más furia, se volcaba sobre la empecinada primera dama calva que había vuelto y se apoyaba en el mostrador encapsulada.
Miré hacia una cincuentona con chándal y le pregunté: ¿Por qué tienen tanta prisa los viejos? Me contestó sin piedad: Con la edad se pierde la paciencia. Pero no hay que dejarlos, hay que pegarles un buen grito y ponerlos en su sitio.
Sentí un escalofrío y retiré la mirada. Me puse a pensar y visualicé los viejos cruzando por vías peligrosas con el semáforo en rojo, empujando en el autobús, presionando en el mercado. ¿Por qué? De pronto, lo comprendí: Los viejos no tienen tiempo.
No lo tienen. Y sólo los que se hacen sabios conocen que no llegamos a ninguna parte. La mayoría, yo también, corremos con la convicción de que el desasosiego que nos invade desaparecerá cuando cambiemos de habitación, de gente, de luz. Corremos convencidos de que el pequeño destello de felicidad que aparece de tarde en tarde no está nunca en ese lugar presente que nos agarra. Llegué a la conclusión de que con la edad nos vamos convirtiendo en niños, en niños sin gracia, a los que nadie regala un caramelo para que tengan paciencia. A partir de una edad vamos hacia una infancia dolorida y sórdida de un mundo que no respeta a los viejos. Y ellos, empecinados niños, intentan saltarse las colas para llegar al destello del café con galletas, para hacerse ver entre esos prepotentes jóvenes que los ignoran. Sólo algunos saben que esa puñetera e implacable cola es la vida misma.
La mayoría, sin un juguete que llevarse a las manos, sin caramelo en la boca, juegan a saltarse la serpiente con el semáforo en rojo.
Mientras andaba abstraída en estas cavilaciones, la elegante anciana que me pidió la vez se me puso delante. Yo hice que no me daba cuenta. Y ella suspiró huracanadamente. Satisfecha.
Mis disculpas si esta entrada no tiene nada que ver con la belleza, pero frente a las injusticias no soy nada paciente, besitos miles y sinceras gracias por vuestros comentarios que tanto me alientan!
- 10:45
- 22 Comments
Dice la prensa que este año gastaremos menos en juguetes, pero este puente era como imposible distinguir a un cliente de un juguete. Las cajeras discutían con una barbie que se iba sin pagar y una señora quería comprar al niño de otra... llora bien eh? jo como que era de verdad!
El problema es... que juguete escoger? hay muchos padres que compran el juguete que ellos siempre hubiesen querido y hay otros que están obsesionados por los juguetes educativos como quien compra un Scalextric y le pone peajes en miniatura para educar como le ira en la vida... o sea, a pagar!
Al igual los juguetes determinan la futura identidad, seguro que Bill Gates era el rey del Metropoly y Margatet Tharcher dominaba el Scattergories jeje y el Dioni, el Magia Borrás! bueno son cosas mías que me rompo la cabeza pensando que voy a regalar para mis sobrinos. Aquí os dejo algunos que cada vez son más actualizados con los tiempos, el gusiluz no se lleva tanto...
El problema es... que juguete escoger? hay muchos padres que compran el juguete que ellos siempre hubiesen querido y hay otros que están obsesionados por los juguetes educativos como quien compra un Scalextric y le pone peajes en miniatura para educar como le ira en la vida... o sea, a pagar!
Al igual los juguetes determinan la futura identidad, seguro que Bill Gates era el rey del Metropoly y Margatet Tharcher dominaba el Scattergories jeje y el Dioni, el Magia Borrás! bueno son cosas mías que me rompo la cabeza pensando que voy a regalar para mis sobrinos. Aquí os dejo algunos que cada vez son más actualizados con los tiempos, el gusiluz no se lleva tanto...
- 9:58
- 33 Comments
En unos días de escapada la idea en un principio era un hotelito rural, pero está visto que lo que me va es el asfalto, el ruido y la contaminación. Así que desde el 28 al día 2 estaré en la capital, voy a Madrid, tengo ya la reserva hecha, hace ya como 20 años que no voy, en realidad recuerdo poco, haremos un poco de turismo por lo típico de la ciudad, las que son de Madrid o lo conocen me podeis indicar lugares típicos, son 5 o 6 dias y tampoco soy persona de hacer maraton, jeje me interesa eso de ...visitar esto y tapita, aquello y tapita... bueno ya me entendéis eh!
Aquí os dejo unas fotos que he tomado del hotel al hacer la reserva, una cosa es lo que te venden en internet y otra la realidad que ya contaré, si no os importa también podéis indicarme en esto porque no se si esta muy lejos o cerca del centro y lugares de interés.
Gracias!!
Aquí os dejo unas fotos que he tomado del hotel al hacer la reserva, una cosa es lo que te venden en internet y otra la realidad que ya contaré, si no os importa también podéis indicarme en esto porque no se si esta muy lejos o cerca del centro y lugares de interés.
Abba Madrid Hotel
Gracias!!
- 16:23
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